Dual Language Schools: Palabra de la semana para la bilectoescrituraDonas

11/2019
Author Photo: Velázquez Press

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En los Estados Unidos, las donas son un tipo de repostería que se disfruta todo el año. En casi cada esquina de cualquier ciudad estadounidense se puede encontrar una donería, desde las comerciales hasta las pequeñas privadas. La dona por excelencia es de figura de toro, o sea de aro, y confeccionada a base de harina, azúcar, leche, huevos, levadura, sal y mantequilla. Estos ingredientes, al combinarse, hacen una masa suave y esponjosa, lista para ser freída. Hay un sinfín de formas para elaborar las donas: en aros, como las rosquillas; en bolitas, como los buñuelos españoles; o en panecillos. También se preparan de diversas maneras: azucaradas; glaseadas; espolvoreadas con azúcar glas; o rociadas con jarabe. También se pueden rellenar con cremas pasteleras, chocolate, mermeladas y cajeta. Sin embargo, los Estados Unidos no es el único país con postres fritos. En cada rincón del mundo se puede encontrar pastelillos freídos de manera similar a la dona.

En Alemania, por ejemplo, se le suele llamar a las donas Berliner, por ser de la ciudad de Berlín; sin embargo, en Berlín se les llaman Pfannkuchen, nombre que en el resto de Alemania se refiere a otro pastelillo. Gracias a la inmigración alemana a Argentina, lo que en Estados Unidos se llaman donas, los argentinos llaman berlinesas. Los franceses también tienen una versión de pastelillos fritos. Aunque no los consideren como donas, los beignets, o sea buñuelos, son elaborados de la misma forma. Bien si los beignets son de Francia, es en el estado norteamericano de Luisiana donde los beignets se conocen y su difusión ha permitido que estas delectables golosinas sean unos de los símbolos reconocidos de este estado galo-estadounidense, sobre todo de la ciudad de Nueva Orleans.

En el mundo hispano, se encuentra un sinfín de pastelillos freídos elaborados de formas diferentes y con nombres diferentes. Ya hemos hablado de las donas, pero en este mismo suelo estadounidense, ya ha habido una versión similar en el Suroeste, principal mente en Nuevo México. Estos panecillos se llaman sopapillas o sopaipillas y se han elaborado en tierras hispanounidenses desde que los primeros españoles se asentaron en estos territorios. En Nuevo México se acostumbra a comerse saladas o dulces; las saladas se utilizan como tortillas, recogiendo alimentos hacia la boca, usualmente en el desayuno y las dulces como postre, ya sean azucaradas o bañadas en jarabe de anís. También en Texas se comen azucaradas para el postre, y en California también se comían, pero los californios las llamaban palillis.

En Hong Kong y en la provincia china de Cantón, 牛脷酥 (ngau lei sou), literalmente “lengua de caballo o buey” en cantonés, es un pastelillo dulce, frito, de forma oblonga, crujiente por fuera y correoso por dentro. Conocidos como la “dona china”, se comen comúnmente en el desayuno y son similares a otros pastelillos chinos fritos conocidos en mandarín como 油条 (yóutiáo), o porras. Estas porras chinas, que literalmente significa "tiras de aceite", no son dulces, pero aún se comen en el desayuno, especialmente con congee, que es un tipo de gachas de arroz.

En todo el mundo, muchas personas han encontrado formas de freír la masa, endulzarla y comerla. Hay innumerables pastelillos como las donas, pero donde quiera que vaya, habrá una diferencia: forma, sabor, estilo; formas de comerlo: con café, chocolate caliente o leche. Independientemente de sus orígenes, las donas seguirán siendo un elemento básico de la dieta estadounidense.