Dual Language Schools: Palabra de la semana para la bilectoescritura“La manzana de la discordia” y el fruto del bien y el mal

10/2019
Author Photo: Velázquez Press

Photo for: The Apple: Fruit of Knowledge, Evil, and Peace

De todos los frutos del mundo, ninguno es tan antiguo y mitológicamente importante como la manzana. Este fruto otoñal no solo es una delicia ordinaria, crujiente y dulce, sino que también está asociada con la caída del hombre, Halloween, Rosh Hashaná (el Año Nuevo judío) y el catalizador de la guerra de Troya.

Se dice que el origen de las manzanas se encuentra cerca de las montañas Tian en Kazajistán. En las culturas túrcicas, las manzanas simbolizan abundancia, fertilidad y proliferación. En la epopeya kirguisa de Manás, Yakip envía a su esposa a un manzano y le aconseja que coma de la mejor алма (almá) —manzana— para ser fértil, ya que ella no podía tener hijos. Muchos cuentos folclóricos en Turquía aluden indiscriminadamente a las manzanas. Una historia común podría comenzar con: “Había tres manzanas en la mesa ...” y terminar con: “Le doy una manzana a nuestro héroe, otra al oyente y otra al narrador de esta historia.”

En China, las manzanas (苹果 —pínguǒ—) son asociadas con la paz. En mandarín, 和平 (hépíng) significa "paz" y 平静 (píngjìng) significa "tranquilidad", como un huerto pacífico y tranquilo donde florecen los manzanos en su estación y cuyo aroma fragante emana de las bellas flores delicadas. Aunque en China no se celebra la Navidad como fiesta religiosa, los chinos suelen darse manzanas deseándose un año pacífico.

En la tradición de la Antigua Grecia, las manzanas simbolizaban el matrimonio, la unión, la fertilidad y la belleza. También tienen una historia de discordia que desencadenó los eventos que culminaría con la guerra de Troya. De hecho, se le culpa a Helena de Esparta por provocar esta guerra, pero, en realidad fue la infame manzana dorada de la discordia que realmente suscitó la guerra. Eris, la diosa de la discordia, molesta por no haber sido invitada a la boda de Peleo y Tetis (la madre de Aquiles), arrojó la manzana (μήλο —milo—) inscrita con las palabras “A la más bella” donde se encontraban festejando las diosas Hera, Atenea y Afrodita. Estas disputaron entre sí a quién le pertenecía esta manzana. Las tres diosas invitaron a Paris de Troya para que decidiera quién de las tres era la más bella. Afrodita, al igual que las otras dos diosas, lo sobornó prometiéndole darle la mujer más bella del mundo —Helena de Esparta—, y el resto es historia.

El símbolo de la manzana como catalizador de eventos “malos” también se encuentra en la Biblia. En la historia del Génesis, Dios le dice a Adán que no coma del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. El hebreo original no dice qué tipo de fruta era, pero la traducción latina usó mālum (manzana) para “fruta”. Mālum sonaba similar a malum (malo, maldad, fechoría), por lo tanto, cuando los primeros cristianos leían esta historia, la asociación del fruto del árbol del conocimiento con la manzana y el mal se estableció en Occidente. Para los romanos precristianos, sin embargo, las manzanas aún no tenían esas connotaciones. A pesar de las asociaciones posteriores que ha cargado la manzana, la palabra sobrevivió en italiano como mela, pero en español, sobrevivió como Matiāna māla (las manzanas de Matio), llamada así por Cayo Matio, un amigo de Julio César, que era conocido por tener huertos de manzanas exquisitas. Estas “matiānas” se convirtieron en maçanas y, finalmente, en manzanas.

Las manzanas, por supuesto, no son “malvadas”. Estos simbolismos eran una forma para que las personas hicieran conexiones entre ellas y sus vidas diarias, creencias y sentido de pertenencia. Por ejemplo, las manzanas se comen durante Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, untándolas en miel para simbolizar un año bueno (la manzana) y dulce (la miel). Para los wiccanos, las manzanas simbolizan la inmortalidad y se ofrecen como ofrendas a los muertos durante Samaín, que es una fiesta relacionada con Halloween, la víspera del Día de los Muertos. Muchas cosas, especialmente los alimentos, tienen simbolismos que han moldeado la forma en que vemos nuestro mundo. Por lo tanto, concluyo dándoles una manzana a ustedes, los lectores, otra manzana a las innumerables manzanas de la historia y otra al narrador de esta historia.

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Fuentes:

https://www.folklore.ee/folklore/vol68/dagtasoglu.pdf

https://www.chowhound.com/food-news/210049/apples-in-history-and-pop-culture/

http://www.flavorandfortune.com/dataaccess/article.php?ID=27

https://www.nationalgeographic.com/people-and-culture/food/the-plate/2014/07/22/history-of-apples/

https://dle.rae.es/?id=OItjStD